Miércoles, 16 Enero 2019 18:29

Diferencias entre liquidación y finiquito

Written by Carlota Ruiz

Es común que cuando estamos desempeñando un trabajo, se llega a comentar entre compañeros cuáles son las obligaciones que debe cumplir el patrón al momento en que se despida a alguno de ellos o en caso de que alguno presentemos la renuncia del trabajo.

Algunos más otros menos, pero todos tenemos la idea clara de que se debe recibir alguna cantidad de dinero por el trabajo desempeñado; sin embargo, lo cierto es que la gran mayoría de trabajadores desconocemos por completo cómo se debe realizar una liquidación para determinar correctamente y en forma simple la cantidad que corresponde recibir en términos de la Ley Federal del Trabajo.

  • Para entender un poco mejor ambos conceptos es relevante saber que una liquidación se define como la operación mediante la cual se detallan, ordenan y pagan cuentas después de haber determinado su monto en modo definitivo.
  • Por otra parte, finiquito es el pago final que recibe un empleado por parte de la compañía donde trabajaba, una vez que ha dejado de hacerlo.

Para establecer una diferencia clara entre una y otra, se puede entender que para que proceda una liquidación debe existir un despido y para que se dé un finiquito es necesario que se presente una renuncia, lo anterior supone indispensable saber también que existen dos tipos de extinción de la relación laboral: la terminación y la recisión.

La recisión es el derecho que la ley otorga a los trabajadores o a los patrones de invalidar en forma justificada la relación de trabajo, siempre y cuando se haga valer alguna de las causas que marca la ley. La terminación es la disolución de la relación laboral producida por cualquier causa distinta a la recisión, desapareciendo la obligación de prestar el servicio personal subordinado y el pago del salario y demás obligaciones.

También es muy sabido que muchas personas prestan sus servicios en condiciones inferiores a las que señala la ley y llevan varios años en dicha situación. Mientras ellos no hagan nada, su circunstancia no cambiará, pero si decide acudir ante la Junta de Conciliación y Arbitraje para reclamar lo que conforme a la ley le corresponda puede obtener una resolución que le favorezca y se le otorgue lo justo puesto que aun cuando el patrón argumente que el trabajador siempre aceptó condiciones inferiores de trabajo a las establecidas en la ley, es importantísimo que sepas que estos derechos son irrenunciables y que las condiciones de trabajo en ningún caso deberán ser inferiores a las fijadas en la propia ley.

¿Quién tiene derecho a qué, cuándo y cómo?

Un trabajador que ha sido despedido injustificadamente puede acudir ante la Junta de Conciliación y Arbitraje para solicitar ser reinstalado en el trabajo que tenía o la indemnización que corresponde al importe de tres meses de salario, optando entre una y otra, es decir, la indemnización constitucional. además tiene derecho al pago de los salarios caídos o vencidos a partir de la fecha del despido hasta que se dicte el laudo emitido por la Junta respectiva, más las aportaciones que como derechos adquiridos hubiere devengado el trabajador con su labor. Si el trabajador opta por la indemnización constitucional, pierde derecho a los veinte días por año laborado, los cuales proceden cuando el patrón no justifique el despido, o si se niega a la reinstalación. Las reglas para las indemnizaciones son: (Artículo 50 LFT)

  • Si la relación de trabajo es por tiempo determinado menor de un año, corresponde al importe de los salarios de la mitad del tiempo de servicios prestados.
  • Si la relación de trabajo excede de un año, corresponde el importe de los salarios de seis meses por el primer año y 20 días por cada uno de los años siguientes en que se hubiese prestado sus servicios, y
  • Si la relación de trabajo fuera por tiempo indeterminado la indemnización consistirá en 20 días de salario por cada uno de los años de servicio prestados.
  • No procede el pago de indemnización mediante la reinstalación cuando:
    • los trabajadores tengan antigüedad menor de un año
    • se compruebe en el juicio laboral una evidente hostilidad entre patrón y trabajador
    • por razón de las relaciones de trabajo
    • y en caso de trabajadores de confianza, domésticos o eventuales no procede la reinstalación (Artículo 49 LFT).

Para el caso del finiquito es relevante saber que los datos más importantes para que cualquier trabajador pueda hacer un cálculo correcto son: el tiempo de duración de la relación laboral (un año, quince años… etc.), la fecha de ingreso, la fecha de separación, el tiempo trabajado, el puesto, el salario mensual y diario, el número de días de vacaciones, las prestaciones devengadas (prima vacacional, aguinaldo, caja de ahorro, bonos etc.), la jornada laboral (el horario, por ejemplo de 10 a 6 de lunes a viernes, etc.), para así estar en posibilidad de llegar a un acuerdo adecuado con el patrón.

Sin embargo como el tema del despido o renuncia es delicado, puedes acudir a un abogado de confianza especialista en derecho laboral para que te asesore o incluso, como siempre sugiero, en beneficio de tu economía, puedes acudir a la Procuraduría de la Defensa del Trabajo (PROFEDET) para aclarar tus dudas ya que esta institución proporciona servicios gratuitos de asesoría, conciliación y representación jurídica a los trabajadores.

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