Lunes, 14 Enero 2019 14:22

Aprende de los errores de otros

Written by Circe González Garzón

Cada año, más personas se lanzan a la aventura de arrancar su negocio y generar ingresos para subsistir. Muchos de esos casos lo afirman, si montar una empresa es difícil: mantenerla puede convertirse en una misión imposible. Para los nuevos empresarios, los errores deben ser un sinónimo de experiencia y aprendizaje.

Antes de entrar en acción y si ya estás en el camino, debes asegurar tus pasos para evitar que una pequeña chispa se dispare en un gran dilema. Se trata de aprender a bloquear los obstáculos hasta alcanzar lo que nos habíamos propuesto. Es fácil decirlo, pero complejo de lograrlo cuando las cosas no salen como esperamos. Como en los mayores retos, habrá una parte que no esté en nuestras manos controlar, pero sí otra que dependa al cien por ciento de nosotros.

El negocio no te apasiona

De acuerdo con el libro “Vivir sin jefe”, el experto en coaching Sergio Fernández analiza los 50 errores más comunes en los que incurren los nuevos emprendedores.

Entre otras cosas, Fernández señala que la raíz de los errores es dedicarse a algo por lo que no se sienta pasión. Elegir el giro del negocio con base en sus conocimientos, gustos y preferencias, es importante a la hora de tomar el control y para reducir el miedo al fracaso. Cualquier proyecto empresarial debe estar avalado por la pasión de quienes lo lideran. Si falta este entusiasmo y pasión, todo lo demás no tendrá sentido.

No realizar a fondo un plan empresarial

Lanzarte a la aventura empresarial implica marcar una dirección para saber hacia dónde te diriges. Recuerda que no puedes tener las ideas sólo en tu cabeza. Elaborar un plan de negocios por escrito, es contar con un resumen ejecutivo donde definas cuál es la misión y la visión. De acuerdo con la especialista en Finanzas, Rocío de Abril Ávila Valdés, para que determines la primera, pregúntate qué logros pretendes cumplir en tu entorno y qué beneficios brindarás y obtendrás. En cuanto a la visión, deberás delimitar el rumbo que persigues, a corto, mediano y largo plazo como elementos de motivación. En esta última, lo recomendable es revisarlos constantemente ya que las circunstancias y el entorno cambian.

Dejar de preguntar por falso orgullo

Afrontémoslo, ninguno de nosotros ha nacido siendo un gran conocedor de cuestiones empresariales. El afirmar que por tan sólo preguntar somos poco profesionales es un gran error, que nos lleva a conformarnos con lo que sabemos. No te dé pena aceptar que no estás correctamente informado.

El reto para vencer este problema, es aprender a pedir apoyo, tan simple como eso. Según la especialista, la mejor recomendación es desarrollar un ejercicio de observación al detalle, para identificar fallas y recibir la asesoría y orientación de expertos, acción que te permitirá el aprendizaje y crecimiento constante. “El emprendedor no actúa aislado, conoce sus debilidades y sabe cómo suplirlas con consultas a profesionales como contadores, abogados, publicistas, etc.. Esto, también tiene que ver con qué tan bien conoce su empresa”, indicó Dávila Valdés.

Las Pymes generan el 80% de los empleos formales y son el 97% de las unidades económicas en México.

Pensar que la idea camina por si misma

Muchos emprendedores creen que tan sólo una buena idea puede atraer un buen número de clientes. Un buen producto favorece las ventas, pero no las garantiza. Todos los productos o servicios, por geniales que sean, necesitan de una estrategia y un esfuerzo de ventas considerables, que incluyen estrategias de publicidad. De cuerdo con la experta, se debe poner en marcha una buena estrategia comercial y promocional. “No se debe cometer el error de pensar que tu producto por muy bueno que sea, te generará altas ventas. Puedes tener el mejor producto, con la mejor calidad y al mejor precio, pero no te servirá de mucho si nadie lo conoce.”, subrayó.

Es posible que un emprendedor tenga una idea fantástica, pero ésta servirá muy poco si no sabe venderla.

El todólogo

El gran entusiasmo y el hecho de que no se generen ingresos hacen que los emprendedores sean ‘todólogos’ y venden, administran, compran, diseñan estrategias, etc. Es un error creerse un ‘todopoderoso’ y que puedes salir adelante tu solo. Llegará un momento en el que las actividades te superen y te arrepentirás de no haber emprendido tu proyecto con al menos un compañero. “Formar un buen equipo de trabajo permite mayores logros por la suma de ideas y esfuerzos. En la medida en que vas creciendo, se contratan empleados para delegar responsabilidades”, aseveró Dávila Valdés “Algunos emprendedores creen que pueden llevar adelante en forma personal todo lo necesario para desarrollar su idea. Un equipo de personas que funcione es vital para lograr resultados”, expresó.

Querer hacerse cargo de absolutamente todo tiene como resultado, la incapacidad de atender eficaz y eficientemente todos los rubros y sobre todo a los clientes.

La mayoría de los descalabros que cometen los empresarios durante la fase de arranque se pueden evitar, y una buena recomendación, es acudir a los propietarios de negocios ya establecidos y platicar sobre lo que aprendieron durante el proceso. El éxito no vendrá con solo esperarlo, para conseguirlo, debes emprender las acciones correctas y sobre todo aprender a identificar puntos flacos que pueden mejorar. Recuerda que un buen líder se permite cometer errores para aprender de ellos.

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